02 marzo, 2007

Para Azucena

Querría besarte mientras mis manos sienten el tacto suave de tus pechos; mientras notan cómo se excitan tus pezones y se vuelven más sensibles. Aprovecharía ese momento para centrarme en ellos con las yemas de mis dedos. Mi lengua juguetearía con la tuya, bien húmedas. Luego lamería tus labios, jugaría con ellos, humedecería mis deditos y volvería a jugar con tu lengua. Mis dedos húmedos bajarían hacia tus pechos, frotarían tus pezoncitos bien excitados, bajarían un poco más a tu cintura y los llevaría un poco más abajo. Una vez supiera que mis dedos están entre tus piernas, buscaría con ellos algún hueco, alguna señal que me indicara dónde puedo meterlos para jugar contigo más profundamente.

Siento ya tu rajita suave con mis deditos. Se abren paso y consiguen llegar a un sitio muy húmedo. Me excito al saber que estás tan húmeda. Mi polla está ya muy firme y me gustaría sentirte alrededor de ella. Introduzco un poco más mis deditos. Siento tus labios inferiores, más delgados y suaves. Noto tu sexo excitado y paso mis deditos por encima de él, formando un círculo. Siento tanta humedad ahí que todo se mueve fluído y suave. Al igual que nuestras lenguas y nuestros labios, juego con mis deditos dentro de ti.

Sin embargo, el juego no puede alargarse tanto. Te deseo demasiado, necesito sentirte más íntimamente. Necesito que me sientas dentro de ti, más a fondo, más húmedo, más firme. Mi polla está muy dura y desea entrar. Sabes que va a entrar. Deseas que entre en ti y me mueva. Estás notando cómo la punta de mi falo abre tu agujerito de manera suave, la notas gruesa y te dilata a medida que va penetrando...

Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.